14 de febrero de 2010.
Eduardo Rodríguez.
La marcha por la aprobación del matrimonio igualitario en Jalisco fue convocada por la Red Universitaria LGBT y acompañada por COLEGA O. AC y CODISE AC. Partió de la rectoría de la Universidad de Guadalajara, avanzando por Enrique Díaz y Avenida Hidalgo hasta llegar al centro de la ciudad.
La organización logística de la marcha se llevó a cabo en varias asambleas en las instalaciones de la organización COLEGA O. AC ubicada en la Colonia Analco, que nos facilitó el espacio y en donde decidimos que la manifestación cerraría con bodas simbólicas entre personas del mismo sexo en Plaza Liberación, justo a los pies del monumento a Hidalgo que recuerda la abolición de la esclavitud.
Aunque en el oficio que entregué a la secretaría de vialidad señalé que la marcha avanzaría por Avenida Juárez para reivindicar al fundador del Estado laico, el día de la protesta, personal de vialidad nos amenazó con retirar el apoyo en control de tráfico si no cambiamos la ruta para avanzar por avenida Hidalgo.
Aunque acepté el cambio de ruta para no retrasar la hora de salida de la marcha, en represalia cambié de último momento el cierre de la manifestación en plaza liberación, cerrando en plaza Guadalajara, justo frente a catedral, donde se llevaron a cabo las bodas simbólicas entre personas del mismo sexo.
Recuerdo que en aquella manifestación, la Catedral tocó las campanas de manera ruidosa e insistente cuando el contingente arribó a plaza de Guadalajara, también llegó personal municipal con quienes me confronté verbalmente porque insistían en que no podíamos cerrar la marcha en esa plaza ni poner una mesa para preparar las bodas simbólicas. Finalmente, les advertí que si continuaban acosándonos, cerraría avenida 16 de septiembre, que se encontraba a unos pasos, por lo que al final se marcharon.
También recuerdo que un día antes, el 13 de febrero, no tenía dinero para hacer la manta principal de la marcha, por lo que llamé por teléfono a Efraín, un amigo de la organización Izquierda Democrática Juvenil, para contarle esto. No recuerdo quién nos donó dinero con el que compramos pellón y escribimos con pintura de lata “A favor del matrimonio entre personas del mismo sexo”. El 14 de febrero, al arrancar la marcha llegó Efraín, en sus manos tenía una segunda manta más elaborada, en lona y que decía “A favor del matrimonio homosexual”, él la había hecho durante la madrugada del 14 porque se quedó preocupado por mi llamada y se apuró a prepararnos algo.
A la marcha llevábamos solo un megáfono, que me lo prestó ese día José Luis Sánchez, de la Coordinadora Estatal del Movimiento Urbano Popular.













































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